Desde Voces para Latinoamérica no queremos dejar que pase ni un solo día más sin denunciar, abierta y públicamente, la barbarie de los que siendo del pueblo israelí atentan ante los seres humanos que viven en Gaza.
No entendiendo que la historia vivida por el pueblo judio ante los nazis no les haya servido para convertirse en un pueblo que repudie las guerras, o que por lo menos les haga más sensibles al padecer humano en estas (en este caso su insensibilidad les ha llevado incluso a no dejar entrar a los cuerpos de aistencia sanitaria en la zona bombardeada), desde VPLat nos asusta creer que el ser humano esté condenado a repetir una y otra vez las mismas barbaridades, y más cuando se atreve a atentar contra los más indefensos, los niños y niñas del mundo.
Así pues desde nuestra pequeña organización, y tras ya habernos involucrado en las manifestaciones llevadas a cabo en Madrid, animamos a que entre todos hagamos llegar, de una u otra manera, nuestra repulsa y boicot al pueblo israelí, para que desde esta acción, les demostremos nuestra más firme y serena oposición, de manera que entiendan que si ellos creen que lo que llevan a cabo en Gaza son formas de intervención, el resto del mundo lo vé como un acto de intolerancia y genocidio, una respuesta que por carecer de paciencia y escrúpulos, demuestra, de quien la emprende, poca humanidad, pues solo los violentos no saben actuar sin usar las armas, convirtiendoles a ellos mismos en asesinos, y en este caso, en genocidas.
Así pues, BASTA y ALTO al genocidio israelí.
Nota I: A fecha de hoy, y solo en la violenta ocupación llevada a cabo en estos días, ya han muerto siete niños-as. Por ellos va nuestra voz de denuncia. A fecha del 11 de Enero pasan la centena.
Nota II: El genocidio o asesinato de masas es un delito internacional que consiste en la comisión, por funcionarios del Estado o particulares, de un exterminio o eliminación sistemática de un grupo social por motivos de nacionalidad, etnia, raza o religión. Estos actos comprenden la muerte y lesión a la integridad física o moral de los miembros del grupo, el exterminio o la adopción de medidas destinadas a impedir los nacimientos en el grupo. Una matanza por motivos de ideologías está en debate, pero no está firmemente considerado como genocidio, aunque a veces se aplica el concepto por analogía.
Esa definición es similar a la reflejada en la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, de 1948, y recogida en el Estatuto de la Corte Penal Internacional, de 1998, pero es objeto de cierta polémica en tanto a los grupos y a las acciones infligidas como a las causas por las que se llevan a cabo.


