que desea ser ACTIVO
Hace tiempo que vengo dando vueltas a la manera de intervenir que tenemos las ong´s en el mundo (y más la nuestra; Voces Para Latinoamérica) pues estando al lado de los que consideramos los más desfavorecidos (en nuestro caso, los niños-as y adolescentes en situación de calle, NASC) no veo que ayudemos mucho en los cambios globales generadores, a su vez, del inicio del proceso de des estructuración macro - micro social y familiar que lo acontece. Entonces me pregunto: ¿estaremos siendo un eslabón más del sistema que genera tanta mierda, miseria, desigualdad y lento cambio?.
Observemos la ?delicadeza? o incluso ausencia de discursos de denuncia que se emprenden por parte de las Ong´s, (incluidas las pocas ong´s que sí tienen entre sus objetivos la denuncia como una responsabilidad) y preguntémonos si son contundentes y/o validos. La respuesta vendrá rápida, y es que no, pues nuestros discursos carecen de corazon y estilos de vida coherentes para ostentarlos, siendo propuestas de acción con las que, partiendo de una toma de conciencia social, no inicien a cambios desde la raíz o, por lo menos, frenan los devastadores procesos de explotación, exclusión y/o abuso que genera nuestro preciado estilo de vida consumista (capitalista neoliberal).
Ya de todos es sabido que si el cambio no se inicia desde los que alimentamos el sistema en el que vivimos, los mal llamados habitantes del primer mundo (que de primero no tiene nada), nada de esto que vemos urgente entre los países del mal llamado tercer y cuarto mundo, cambiará, por la simple razón de que este sistema se retroalimenta de nosotros mismos, adeptos consumidores en detrimento de las víctimas, zonas y especies que explota, engaña, roba o cosifica, y ya no sólo en ese mal llamado tercer mundo, sino también en el considerado el nuestro a través de la publicidad, modas o consumismos, que solo dan pie a las nuevas adicciones sociales (entre otros males).
En medio de este panorama, es desde donde me cuestiono si la hacer cooperación sin posicionamiento personal y denuncia, y en el que lo políticamente correcto bien convive disfrazado de hipocresía o falta de postura (por altos intereses económicos), es desde donde empiezo a cuestionarme la razón por la que, siendo cada vez más y más las Ong´s que operan objetivamente diplomáticas, elocuentes y serenas? todo va a peor en el planeta, sobrando los daños y causas por las que seguir luchando. Es entonces donde me pregunto ¿no será que ya es hora de empezar a cabrearse e impulsar revoluciones más eficaces, comprometidas, drásticas y no violentas?. Pero claro, al parecer esto es costoso, pesado, sacrificado y tal vez, algo ?violento?, sobre todo por que nos obligaría a salirnos de nosotros mismo, a coordinarnos, comprometernos, a tomar una postura radical y desde un modo de vida menos consumista y egoísta, a ser coherentes, y más, si es que de verdad queremos frenar este monstruo llamado ?progreso o cultura del bien-estar?.
No nos engañemos, si de verdad querríamos, sabemos que para iniciar un cambio no valen simples discursos, y más si están carentes de un serio posicionamiento, pues, si solo fuera así, sabemos que estaríamos perdiendo el tiempo.
Señoras-es, ¿es que no lo vemos?, ¿acaso no sabemos que nos estamos engañando?, pero es que no vemos como solo unos pocos vivimos como si se tratase de la época de Luís XVI disfrutando de la capitalista burbuja burguesa de la corte del primer mudo (corte en la que sólo 2 de cada 10 habitantes del planeta están invitados y a los que solo se les otorgará tiempo para el confort, la seguridad y el placer). Acaso no estamos viendo como poco a poco nos estamos acostumbrar a ver el drama de millones seres sin a penas hacer nada?... Eso sí, no nos faltan discursos diplomáticos que sin herir a nadie (ni falta que hace), no remueven conciencias pues son eruditos, no pugnan acciones contundentes, pues son hipócritamente respetuosos, o hacen que alguien haga algo. Pero claro, nos sabemos todos los ?subditos? y agradecidos trabajadores del sistema que veneramos, y que de manera muy, muy dura, ante su promea de sueños de bien estar y confort, no nos dejará de exigir que demos todo lo mejor de nosotros para retroalimentarlo e impulsarlo, pues como bestia feroz, cada vez quiere y querrá más y más de nuestra materia ecológica y humana.
Y ante esto, tras el duro pago que nos supone, como para que venga alguien a decirnos que somos responsables de su devastador y exigente efecto, y más en otras partes del planeta que ni conocemos o interesan. ?Que narices?, ¿acaso no nos merecemos estar bien?, ¿al margen de lo que sea?, y más tras el duro esfuerzo que supone progresar (yo más creo subsistir) y que como pago solo tiene un siempre novedoso e insatisfactorio medio de consumo o bien merecido descano en lugares de exótica pobreza o devastadora situación (pues claro esta, nos saldrá barato y suntuoso poder presumir de ver y conocer, y mas para enseñarlo con nuestras denigrantes fotos digitales, entre ridículas y patéticas cenas de amigos) mientras eso sí, seguiremos soñando con volver a alcanzar otra vez no se muy bien el que?....
Despertemos, por favor, y seamos claros a la hora de aceptar y reconocer que vivimos en un medio lleno de dramas mundiales donde el genocidio étnico por no exagerar o mejor decir; inter-continental (África es un ejemplo de esto), no nos lleva a nada que no sea a un lento pero seguro proceso de auto destrucción, o a por lo menos, a hacer una indirecta selección de razas (incluida la humana) mientras solo nos cuestionamos el por qué seres humanos llegan a nuestras costas en busca de nuestro trabajo.
Vivimos anestesiados en un planeta que ante el drama de la deslocalización familiar (fruto de la emigración que descompone poblados, etnias y familias; desenraizándolas, des estructurándolas, a la par que las despersonaliza (ante su urgente necesidad de subsistencia, comida y empleo), no hace nada.
Es más, ya hemos permitido que se inicie un mercado de la carne en el que ya todo vale, incluido el que una niña sea utilizada para satisfacer nuestros apetitos sexuales bajo el nombre de ?turismo sexual?. Hemos creado redes de venta de armas a nivel mundial para luego pelear contra quienes las compran (en contra, claro está, de alguna extremista causa) para que una vez les ganemos, sepamos aprovecharlo para simplemente, robarles el petróleo que poseen, (desde la II guerra mundial hemos estado viviendo en un planeta que no ha cesado de mantener guerras y digo mantenerlas, pues es ya todo un negocio). Hemos dejado que aparezcan pobladores infantiles de calle; niños,as y adolescentes en situación de esta (90 millones de ellos lo demuestran en el mundo) mientras somos indiferentes a su situación de desamparo y alto riesgo, o solo seguimos defendiendo nuestros egoístas propósitos de confort y bien-estar, bien merecidos claro está.
Se vuelve a disparar en el mundo el negocio de la esclavitud (China es un ejemplo), y más en manos de las filiales (en países de sub desarrollo) de las todo poderosas transnacionales, pues estas empresas les producirán y venderán a bajo coste productivo, ya que, debiendo ser competitivas entre sí, para a su vez poder subsistir, deberán ser elegidas año tras año por unas u otras transnacionales, que, una vez más, y año tras año, se aprovecharan de su precaria situación tanto política, local como económica. Es más, se lavarán las manos cuando, estas sean denunciadas, internacionalmente hablando, por esclavitud, explotación o abuso, quedándose con los mayores beneficios al vender la producción comprada (sin ellos hacer nada y lógicamente diez veces más barata que en el mercado de procedencia), para, no precisamente, pagar buenos sueldos a los que originalmente fabricaron el producto, sino para poder seguir invirtiendo en su imagen (incluso solidaria) pues claro está, ellos han de ganar (de eso se trata el neoliberalismo) al coste colateral que sea, ahora el de un esclavo, contaminación o sub desarrollo? y mañana?....
Vivimos en un planeta que día a día ve países en medio de la vía del desarrollo, pero en estado de ?arrollados? no de desarrollo, países que agonizan a la espera de que el FMI o la propia OMC, no les se vea obligado a sancionarles más todavía (ante su incumplimiento de pago) ante las necesidades egoístas y competitivas del mercado del dinero. Vemos robar órganos a niños de la guerra de Irak para el mercado europeo del transplante infantil (pues una vez más, claro está, nuestros niños han de mantenerse sanos y vivir mucho tiempo, no el de los ?otros? que una vez más, ni conocemos). Vemos de todo y en todas partes, esto y más, por que estamos en la era de la información, de las telecomunicaciones, del Internet, y yo me pregunto ¿Qué hacemos?, al parecer nada pues esto va a más. Ante este panorama seamos realistas, la actuación ?asistencial? de muchas de las ong´s a nivel mundial es ínfima pues, debiendo actuar con eficacia, seriedad y fidelidad ante sus subvencionadores, terminan por obviar actitudes de vida, enfado y/o alarma, posicionándose enérgicamente a la vez que atestiguando que es serio y alarmante el panorama en el que nos movemos, panorama que incluso tristemente, a muchos de nuestros compañeros solo les lleva a preocuparse del merecido sueldo (lógicamente con dietas y sobre sueldos por su peligrosidad y riesgo).
Peor todavía; ¿a qué precio todo esto?, ¿y a costa de qué o quién?, pues la verdad es que ni entrevemos el precio que estamos pagando (precio tan grande, tan inmensamente grande), que ni lo abarcamos pues en la dimensión; biológica, psicológica y/o social en la que vivimos y somos, nos dañamos, pues lo ecológico y espiritual se desvanece día a día, ya que; ¿que nos queda por arruinar, dañar o destruir?.
No podemos seguir en esta quietud manteniéndonos cómodos, tranquilos, sin exaltarnos, usando discursos ?facilotes? y punto, o creando espacios de pep-seudo denuncia en clima de quietud, lentitud, y fría serenidad, pues ante este drama, y si fuéramos realistas, esteremos cayendo en HIPOCRITAS posturas. Acaso si fueran nuestros hijos, los que allí afuera agonizaran, responderíamos así?... les aseguro que no.
A la mierda todo, somos unos cobardes (y perdón la expresión) pues vivimos por encima de las posibilidades del planeta y no hacemos nada por cambiar (algunos, asistiendo a una ?mierda? de reunión en la que siempre se termina hablando de lo mismo o haciendo sólo ver lo difícil que es todo, militamos en organizaciones que gastan más de lo que destinan al problema en cuestión que desean resolver, eso sí, somos políticamente correctos, pero hipócritamente ineficaces en el análisis, posicionamiento y denuncia de las causas, raíces y responsabilidades individuales que si lo generan. Al final, en esencia o globalidad no cambiamos nada, tal vez en formas (eso calma a muchos su conciencia), sobre todo por que, sabiéndonos bloqueados a la vez que engullidos por el mismo sistema que a ellos les aprisiona, no queremos cambiarlo pues eso supondría ceder o renunciar al bien merecido pago del confort y/o bien estar, y no, incluso a pesar de que a nosotros mismos nos contamine, explota y/o cosifique.
Pero yo ya me canse, y a pesar de parecer un loco, irrespetuoso y provocador, tal vez un antisocial y poco sereno ciudadano, o todo un agresivo y exagerado locutor, empiezo a hacer esfuerzos por que mi conciencia, discurso y accionar, sea más responsable, eso sí, debatiéndome con migo mismo y mis apegos y egoísmos, pues para estar a la altura de quienes he visto sufrir por hambre, golpes, violaciones de derechos y exploración, a la vez que por intentar, primero y antes que nada, cambiar yo para que con ello cambie el mundo, he de pelear primero con mi estilo de vida, para con ello a su vez saberme menos facilitador de un sistema que lo engulle todo, a la vez que hace que la gente de la que os hablo, no tenga nombre ni apellidos, respaldo o voz dura y contundente en vuestra vida, pues simplemente no les sacan en Tv. Es más, si hablo con seriedad, he de reconocer enseguida que lo urgente de la situación de muchos (8 de cada 10 en el mundo) obliga, NOS OBLIGA, a que, como si fueran hijos, los defendamos de una vez por todas, en y ante nuestro mundo egoísta, acomodado y sin vergüenza, en el que se vive a costa y a espaldas del planeta, e incluso de uno mismo y o sus hijos (España se ha puesto a la cabeza del consumo de cocaína del mundo, ¿Por qué será?)..
Así pues, ya no me pidan que sea más calmado ni sereno; ya no. Tacobayo, Roxana, Wilmer y muchos otros (hasta unos 90 millones) no pueden esperar más sus dudas, mueren ante nuestros ojos cerrados en las calles de este mundo egoísta en el que vivimos. Sus neuronas se queman por un pegamento que nadie consigue se exija rebajen o anulen sus devastadores efectos ?venenosos?, su sistema muscular y graso se debilita día a día dejándoles tirados por el suelo de cientos y miles de ciudades, que a merced de la policía, violadores o pandillas sin escrúpulos, les violan, queman vivos e incluso matan. Todo esto mientras ni si quiera UNICEF lo denuncia, pues no debieron tener espacio en sus informes anuales (ver el del 2006). Y es más, hasta que no los reconozcamos como victimas de nuestro estilo de vida, nunca les haremos justicia ante quienes si hacen que esto sea como es. Desde aquí y desde el lugar donde nos encontremos (en mi caso Bolivia) no podemos ignorarlo más, Así pues, mientras se lo piensan, conmigo no cuenten para no molestar sus tranquilas conciencias, pues lo único que puedo decir claramente es que: El planeta agoniza mientras día a día, solo 2 de cada 10 se hacen más y más ricos, egoístas y sin vergüenzas?en detrimento de otros muchos a los que ya hace tiempo se les robó, explotó y/o invadió, haciendo que ya hoy no valgan nada.
Seamos honestos, con este estilo de vida hipócrita y ?oenegero? que no comprometiéndose con ninguna causa (y menos desde el estilo de vida individual), favorece un sistema que solo sabe de explotación, abuso y muerte, eso sí, mientras se lucra y hace vivir bien a unos pocos, a los que luego les pedirá que consuman solidariamente sus altos y costosos productos en beneficio de laguna noble causa. Pero esto va muy de deprisa, es más, Dios no lo quiera pero, algún día nos tocara a alguno de nosotros o peor todavía, a nuestros hijos, y para entonces igual ya será un poco tarde para poder cambiar o frenar estos devastadores efectos.
Mientras, ojala que los que sí están intentando un cambio desde sí mismos y con sus allegados, estén a tiempo de hacer algo más (pues sí hay personas que han decidido levantarse, no con discursos, sino con estilos de vida de oposición y resistencia radical, y que sin tener que ir a ese mal llamado tercer mundo para hacer ?caridad?, han marcado un camino de esperanza y cambio), ellos si se disponen en beneficio de un planeta menos contaminado, de una sociedad menos explotadora o esclavizada y de un futuro más y más digno para la humanidad, de manera que se dé un espacio para la esperanza. El resto vive del cuento. A ellos; gracias por vuestro tiempo, estilo de vida y causa; a los demás, por favor sigan con su tranquilo, burgués e imperialista estilo de vida pero no jodan más, por favor, con sus consumos de mierda (NIKE, Repsol, TEXACO, Mac Donall´s etc?) no solo ustedes pagan.
José Álvarez Blanco

