sábado, febrero 17, 2007



Escrito para el Diario de Burgos
EDITORIAL

Escribir sobre el grave problema que sufren los niños-as en situación de calle del mal llamado tercer y cuarto mundo en tan corto espacio, es tarea menos que imposible salvo dando simples matices, es más, no creo que este sea un tema que interese mucho pues son personas de tan bajo nivel de vida que no estando de moda, no se les puede utilizar más, a no ser en pornografía infantil o extracción de órganos (que para todo hay). Un reflejo de lo que os cuento lo encontráis en el pasado ?indiferente- certamen del Foro Mundial Social de Nairobi contra el Neocapitalismo que apenas tuvo interlocutores y en donde no se llegó a ninguna propuesta consensuada, salvo a constar la existencia global de un poder económico usurero sin contrapartida.
La usura que ya León XIII mencionó en su Encíclica ?devoradora y odiosa tirana ejecutada por usureros bajo diferentes formas? continua viva, y a pesar de las riquezas que seguimos robando y acumulando de estos países ?pobres?, seguimos indiferentes a tantos millones de personas (en los que hay que incluir a estos niños-as) cuyo único objetivo de vida es sobrevivir mientras observan, tras fronteras bien alambradas, como les impedimos participar de nuestro enloquecido y buen banquete llamado consumismo (al que claro esta, solo estamos invitados dos de cada diez ?seres humanos?).

El Eurodiputado Emilio Mendez del Valle ha llegado a señalar que, ?en los países andinos y sobre todo en Bolivia, resulta escandaloso el abismo étnico, social y regional, y las desigualdades económicas, sanitarias y educativas, causan espanto?? y eso que no ha bajado a los puentes para estar con estos jóvenes, pero claro, no tengo más espacio para hablar de ello y si hemos de dar paso a la publicidad de este estilo de vida consumista que tanto nos ciega. Así pues, consumamos-nos pues eso si ocupa nuestra usura.



José Álvarez blanco