Este material me llegó hoy mismo y la verdad, no se que decir pues el Presidente Evo no es que este haciendo una buena politica de estado, pero lo que sí es cierto que empiezan las zancadillas y algo de lo que aquí se pone sí se empieza a vivir en el país.... así pues, vosotros mismos. Un abrazo Jose
Heinz Dieterich
Rebelión
Fuentes confiables del alto gobierno boliviano, que pidieron el anonimato,revelaron que el primer intento de golpe de Estado contra Evo Morales estáplaneado para este miércoles, 11 de octubre.
El uso de francotiradores en lamatanza de Huanuni, que causaron siete muertos, indica la participación de losgolpistas en los disturbios mineros. Militares chilenos estarían involucradosen la conspiración
.1. Buscando Generales matones
Hace algunas semanas, oficiales de la policía boliviana se acercaron agenerales de las Fuerzas Armadas de Bolivia (FAB), investigando su disposiciónpara dar un golpe de Estado conjunto. Tal como sucedió en el caso chileno conel General constitucionalista René Schneider, y en Venezuela con el GeneralRaúl Baduel, también en Bolivia uno de los militares claves para el éxito dela asonada, se negó a participar e informó al Presidente. Ahora siguen lospreparativos sin él. Y siguen los anuncios en la radio que elogian al?ejército patriótico que mató al Che Guevara y la subversión?
.Los militares nunca dan un golpe de Estado en el aire, me dijo hace siete añosel amigo, General Alberto Mueller Rojas, hoy día, miembro del Estado MayorPresidencial de Hugo Chávez. Es esta lógica que se observa desarrollaractualmente en Bolivia. Todo un bloque conspirativo compuesto por diferentesfuerzas sociales y estatales trabaja aceleradamente para acabar con elPresidente Evo Morales.
2. La conspiración institucional
Los prefectos (gobernadores) de los Estados energéticos y separatistas Beni,Pando, Santa Cruz de la Sierra y Tarija, promueven la conformación de losllamados ?Comités Civiles?, que son las cabezas de lanza de la subversiónpolítica visible. Tanto los prefectos como los comités cívicos han entrado enfranca rebelión contra el gobierno constitucional de Evo Morales, al declararque ?no acatarán la Constitución Política del Estado emergente de laAsamblea Constituyente, en caso de que esta no sea aprobada en todos susartículos por los dos tercios de votos? de los constituyentes. Adviertenavanzar en las ?autonomías departamentales?, si no se cumple esacondición suya.
Cuentan, por supuesto, con el apoyo de la Corte Suprema de Justicia de laNación ---tan reaccionaria y corrupta como sus demás homólogos burgueses enel mundo--- que le proporciona a la insubordinación la apología del delito.
Ante la reciente declaración de la Asamblea Constituyente de considerarse?originaria, plenipotenciaria y funcional?, es decir, no restringida en suconstrucción del nuevo Estado por la normatividad existente, los magistradossostienen la posición de los prefectos facciosos. Dictaminan que según elderecho constitucional el poder de la Asamblea Constituyente no es?originario-fundacional? sino ?derivado-reformador? y, por lo tanto,subordinado a la legislación vigente que exige los dos tercios de los votos.
3. La conspiración social
Los comités civiles cuentan con el financiamiento de sectores empresariales yla colaboración de altos oficiales de la policía, por ejemplo, coroneles. Susactos son inflados y promulgados por los medios de comunicación privada, muchasveces con los patrones de la propaganda fascista que se usan en Venezuela contrael gobierno de Hugo Chávez. Algunos de los más importantes medios están enmanos de magnates capitalistas con fuertes inversiones agrícolas en lasprovincias separatistas y que temen la reforma agrícola del gobierno.
En lo social, las asociaciones de padres de familia ---por lo generalreaccionarias y controladas por la Iglesia en América Latina--- en alianza consectores del magisterio y los colegios y universidades privadas promueven paros,bloqueos y manifestaciones contra el gobierno. Sectores energéticos tratan degenerar escasez de diesel y gasolina, a fin de producir malestar entre lapoblación.
4. El modelo de Chile
Al igual que en Chile, los transportistas tienen la función de quebrar laeconomía y la paz pública con un paro nacional, convocado para el miércolesde la próxima semana, con la intención de hacer confluir todos los sectoresanti-gubernamentales en un gran frente desestabilizador.
Refiriéndose explícitamente al paro subversivo de los transportistas chilenoscontra Salvador Allende (1972), financiado por la CIA estadounidense, EvoMorales calificó hace tres días al paro boliviano como un paro?ideológico?: ?Es la lucha del poder?, dijo el líder popular y dejóclaro lo que está en juego: ?o los grupos gamonales (elite, H.D.) , o losmovimientos populares?.
Tiene toda la razón Evo, como revelan los documentos del Church Committee(1976) y las recientes memorias del líder militar de la organización fascistachilena ?Patria y Libertad?, Roberto Thieme, sobre su colaboraciónsubversiva con la Marina de Guerra y los transportistas chilenos en ladestrucción del gobierno de la Unidad Popular.
5. El costo político de Huanuni
Aprovechando el enfrentamiento armado entre cooperativistas y asalariadosmineros en Huanuni, Departamento de Potosí, que ha dejado alrededor de quincemuertos y más de cien heridos, la Central Obrera Boliviana (COB) y la CentralObrera Regional (COR) de El Alto, se desplazan peligrosamente hacia este frentedesestabilizador y antagónico al gobierno, mientras la Federación Nacional deCooperativistas Mineros (Fencomin) rompió su alianza política con elMovimiento al Socialismo (MAS), el partido de gobierno.
El conflicto de Huanuni es de origen económico. Se produjo por el intento deunos cuatro mil cooperativistas mineros de la Fencomin, clientela del Ministrode Minería Walter Villarroel, de quedarse con la explotación de la más ricamina de estaño de Bolivia, Posokoni, expulsando de manera violenta a unos milmineros asalariados de la empresa estatal COMIBOL.
La Fencomin es una organización pequeñoburguesa depredadora que bajo losdébiles gobiernos de Carlos Mesa y Rodríguez Veltzé se convirtió en unpoder económico y político expansionista y antiético. Ya en mayo y junio del2004, tomó las minas de Caracoles y Colquiri, desalojando por la fuerza a losmineros estatales y sus familias.
El gobierno de Evo fue sorprendido por la violencia en Hunani. Y ante ladisyuntiva de matar a mineros con las Fuerzas Armadas, por una parte, o de seracusado de ?negligencia? y ?ausencia del Estado?, por otra, pasaronalrededor de 30 horas de respuesta energética, que se convirtieron en unabonanza propagandística y política para la derecha. Esta aprovechó almáximo su hegemonía en los medios de comunicación y, muy semejante a lamanipulación mediática durante los días del coup d´etat en Venezuela(2002), ha golpeado incesantemente al gobierno.
6. La Falange internacional
En Bolivia se sigue minuciosamente el manual de la subversión estadounidense.La máquina facciosa es lubricada con dinero, patrones propagandísticos yprogramación política-paramilitar por el imperialismo estadounidense quedespués del 11 de septiembre, 2001 puso a Evo Morales en la lista negra queusan las fuerzas de seguridad de Estados Unidos para rastrear a?terroristas?.
Los cómplices de la Unión Europea y las transnacionales energéticascomplementan la falange subversiva. ?BP-Tony?, Primer Ministro británico yagente político de la British Petroleum, ha instigado a las empresasenergéticas del Reino Unido que no inviertan en el gas de Bolivia.Lo que Tony Blair hace en lo oscurito de Downing Street 10, la transnacionalbrasileña-internacional, Petrobrás, lo hace con obscena transparencia.Administrada, de hecho, por los banqueros de Wall Street y la City en Londres,ha desplegado una actitud depredadora y neocolonial frente a Bolivia y losdemás países latinoamericanos, que hace palidecer el comportamiento dealgunas otras transnacionales occidentales. A semejanza de la Repsol, y antesPdVSA, es esencialmente una fachada para la penetración de la petrocracia y elcapital financiero anglo-estadounidense, con una despiadada políticaneocolonial, que requiere urgentemente la organización de un boicot de todossus productos en toda América Latina, para quebrar su parasitaria tecnocraciachovinista-imperial y, también, para fortalecer a Lula.
La desaparición forzada de Jorge Julio López en Argentina evidencia de nuevouna ominosa verdad, que la opinión pública latinoamericana no quiere escuchary, mucho menos, reconocer: que el poder de las oligarquías criollas sigueintacto en toda Sudamérica. Y que, como escribí en un artículo anterior, noha sido tocado ni será tocado seriamente por los gobiernos desarrollistas dela región.Parte esencial de este poder son los militares y las redes continentales delterrorismo de Estado de Washington, que en muchos casos son las de la?Operación Condor?.
El reciente intento de asesinato del PresidenteChávez en el Zulia, en el cual el sicario logró escapar a Colombia, al igualque la participación de militares chilenos en reuniones de los conspiradoresbolivianos, evidencia este escenario.Chile tiene, por supuesto, un vital interés en mantener el suministro del gasboliviano a precios bajos, interés contra el cual atenta, como en el caso dePetrobrás y Repsol, la política de Evo de recuperar las condiciones decomercialización de los hidrocarburos nacionales.7. Abortar el golpe de EstadoTodos quieren remover al ?indio? Evo que perturba los negocios, al igual queal ?negro? Chávez en Venezuela. Para Chávez, después del golpe militarfracasado, el medio de ?remoción? seleccionado es el veneno o elaccidente.
En Bolivia, los gamonales y sus padrinos imperiales coinciden en queun golpe militar podría ser el medio adecuado. Solo que un golpe militar, comodice el amigo Mueller Rojas, no se puede dar en el ?vacío?. Lo que vemosen Bolivia es el intento de la derecha mundial, de llenar este vacío.Pero, el golpe militar es como el asalto bancario: solo tiene exitoso siconserva el momento de la sorpresa. Este momento lo han perdido los subversivosbolivianos. Es un deber ético divulgar su proyecto golpista de la manera másamplia posible, para abortarlo.
Hoy, más que nunca, la Revolución boliviana necesita nuestra solidaridadmundial.
Heinz Dieterich
Rebelión
Fuentes confiables del alto gobierno boliviano, que pidieron el anonimato,revelaron que el primer intento de golpe de Estado contra Evo Morales estáplaneado para este miércoles, 11 de octubre.
El uso de francotiradores en lamatanza de Huanuni, que causaron siete muertos, indica la participación de losgolpistas en los disturbios mineros. Militares chilenos estarían involucradosen la conspiración
.1. Buscando Generales matones
Hace algunas semanas, oficiales de la policía boliviana se acercaron agenerales de las Fuerzas Armadas de Bolivia (FAB), investigando su disposiciónpara dar un golpe de Estado conjunto. Tal como sucedió en el caso chileno conel General constitucionalista René Schneider, y en Venezuela con el GeneralRaúl Baduel, también en Bolivia uno de los militares claves para el éxito dela asonada, se negó a participar e informó al Presidente. Ahora siguen lospreparativos sin él. Y siguen los anuncios en la radio que elogian al?ejército patriótico que mató al Che Guevara y la subversión?
.Los militares nunca dan un golpe de Estado en el aire, me dijo hace siete añosel amigo, General Alberto Mueller Rojas, hoy día, miembro del Estado MayorPresidencial de Hugo Chávez. Es esta lógica que se observa desarrollaractualmente en Bolivia. Todo un bloque conspirativo compuesto por diferentesfuerzas sociales y estatales trabaja aceleradamente para acabar con elPresidente Evo Morales.
2. La conspiración institucional
Los prefectos (gobernadores) de los Estados energéticos y separatistas Beni,Pando, Santa Cruz de la Sierra y Tarija, promueven la conformación de losllamados ?Comités Civiles?, que son las cabezas de lanza de la subversiónpolítica visible. Tanto los prefectos como los comités cívicos han entrado enfranca rebelión contra el gobierno constitucional de Evo Morales, al declararque ?no acatarán la Constitución Política del Estado emergente de laAsamblea Constituyente, en caso de que esta no sea aprobada en todos susartículos por los dos tercios de votos? de los constituyentes. Adviertenavanzar en las ?autonomías departamentales?, si no se cumple esacondición suya.
Cuentan, por supuesto, con el apoyo de la Corte Suprema de Justicia de laNación ---tan reaccionaria y corrupta como sus demás homólogos burgueses enel mundo--- que le proporciona a la insubordinación la apología del delito.
Ante la reciente declaración de la Asamblea Constituyente de considerarse?originaria, plenipotenciaria y funcional?, es decir, no restringida en suconstrucción del nuevo Estado por la normatividad existente, los magistradossostienen la posición de los prefectos facciosos. Dictaminan que según elderecho constitucional el poder de la Asamblea Constituyente no es?originario-fundacional? sino ?derivado-reformador? y, por lo tanto,subordinado a la legislación vigente que exige los dos tercios de los votos.
3. La conspiración social
Los comités civiles cuentan con el financiamiento de sectores empresariales yla colaboración de altos oficiales de la policía, por ejemplo, coroneles. Susactos son inflados y promulgados por los medios de comunicación privada, muchasveces con los patrones de la propaganda fascista que se usan en Venezuela contrael gobierno de Hugo Chávez. Algunos de los más importantes medios están enmanos de magnates capitalistas con fuertes inversiones agrícolas en lasprovincias separatistas y que temen la reforma agrícola del gobierno.
En lo social, las asociaciones de padres de familia ---por lo generalreaccionarias y controladas por la Iglesia en América Latina--- en alianza consectores del magisterio y los colegios y universidades privadas promueven paros,bloqueos y manifestaciones contra el gobierno. Sectores energéticos tratan degenerar escasez de diesel y gasolina, a fin de producir malestar entre lapoblación.
4. El modelo de Chile
Al igual que en Chile, los transportistas tienen la función de quebrar laeconomía y la paz pública con un paro nacional, convocado para el miércolesde la próxima semana, con la intención de hacer confluir todos los sectoresanti-gubernamentales en un gran frente desestabilizador.
Refiriéndose explícitamente al paro subversivo de los transportistas chilenoscontra Salvador Allende (1972), financiado por la CIA estadounidense, EvoMorales calificó hace tres días al paro boliviano como un paro?ideológico?: ?Es la lucha del poder?, dijo el líder popular y dejóclaro lo que está en juego: ?o los grupos gamonales (elite, H.D.) , o losmovimientos populares?.
Tiene toda la razón Evo, como revelan los documentos del Church Committee(1976) y las recientes memorias del líder militar de la organización fascistachilena ?Patria y Libertad?, Roberto Thieme, sobre su colaboraciónsubversiva con la Marina de Guerra y los transportistas chilenos en ladestrucción del gobierno de la Unidad Popular.
5. El costo político de Huanuni
Aprovechando el enfrentamiento armado entre cooperativistas y asalariadosmineros en Huanuni, Departamento de Potosí, que ha dejado alrededor de quincemuertos y más de cien heridos, la Central Obrera Boliviana (COB) y la CentralObrera Regional (COR) de El Alto, se desplazan peligrosamente hacia este frentedesestabilizador y antagónico al gobierno, mientras la Federación Nacional deCooperativistas Mineros (Fencomin) rompió su alianza política con elMovimiento al Socialismo (MAS), el partido de gobierno.
El conflicto de Huanuni es de origen económico. Se produjo por el intento deunos cuatro mil cooperativistas mineros de la Fencomin, clientela del Ministrode Minería Walter Villarroel, de quedarse con la explotación de la más ricamina de estaño de Bolivia, Posokoni, expulsando de manera violenta a unos milmineros asalariados de la empresa estatal COMIBOL.
La Fencomin es una organización pequeñoburguesa depredadora que bajo losdébiles gobiernos de Carlos Mesa y Rodríguez Veltzé se convirtió en unpoder económico y político expansionista y antiético. Ya en mayo y junio del2004, tomó las minas de Caracoles y Colquiri, desalojando por la fuerza a losmineros estatales y sus familias.
El gobierno de Evo fue sorprendido por la violencia en Hunani. Y ante ladisyuntiva de matar a mineros con las Fuerzas Armadas, por una parte, o de seracusado de ?negligencia? y ?ausencia del Estado?, por otra, pasaronalrededor de 30 horas de respuesta energética, que se convirtieron en unabonanza propagandística y política para la derecha. Esta aprovechó almáximo su hegemonía en los medios de comunicación y, muy semejante a lamanipulación mediática durante los días del coup d´etat en Venezuela(2002), ha golpeado incesantemente al gobierno.
6. La Falange internacional
En Bolivia se sigue minuciosamente el manual de la subversión estadounidense.La máquina facciosa es lubricada con dinero, patrones propagandísticos yprogramación política-paramilitar por el imperialismo estadounidense quedespués del 11 de septiembre, 2001 puso a Evo Morales en la lista negra queusan las fuerzas de seguridad de Estados Unidos para rastrear a?terroristas?.
Los cómplices de la Unión Europea y las transnacionales energéticascomplementan la falange subversiva. ?BP-Tony?, Primer Ministro británico yagente político de la British Petroleum, ha instigado a las empresasenergéticas del Reino Unido que no inviertan en el gas de Bolivia.Lo que Tony Blair hace en lo oscurito de Downing Street 10, la transnacionalbrasileña-internacional, Petrobrás, lo hace con obscena transparencia.Administrada, de hecho, por los banqueros de Wall Street y la City en Londres,ha desplegado una actitud depredadora y neocolonial frente a Bolivia y losdemás países latinoamericanos, que hace palidecer el comportamiento dealgunas otras transnacionales occidentales. A semejanza de la Repsol, y antesPdVSA, es esencialmente una fachada para la penetración de la petrocracia y elcapital financiero anglo-estadounidense, con una despiadada políticaneocolonial, que requiere urgentemente la organización de un boicot de todossus productos en toda América Latina, para quebrar su parasitaria tecnocraciachovinista-imperial y, también, para fortalecer a Lula.
La desaparición forzada de Jorge Julio López en Argentina evidencia de nuevouna ominosa verdad, que la opinión pública latinoamericana no quiere escuchary, mucho menos, reconocer: que el poder de las oligarquías criollas sigueintacto en toda Sudamérica. Y que, como escribí en un artículo anterior, noha sido tocado ni será tocado seriamente por los gobiernos desarrollistas dela región.Parte esencial de este poder son los militares y las redes continentales delterrorismo de Estado de Washington, que en muchos casos son las de la?Operación Condor?.
El reciente intento de asesinato del PresidenteChávez en el Zulia, en el cual el sicario logró escapar a Colombia, al igualque la participación de militares chilenos en reuniones de los conspiradoresbolivianos, evidencia este escenario.Chile tiene, por supuesto, un vital interés en mantener el suministro del gasboliviano a precios bajos, interés contra el cual atenta, como en el caso dePetrobrás y Repsol, la política de Evo de recuperar las condiciones decomercialización de los hidrocarburos nacionales.7. Abortar el golpe de EstadoTodos quieren remover al ?indio? Evo que perturba los negocios, al igual queal ?negro? Chávez en Venezuela. Para Chávez, después del golpe militarfracasado, el medio de ?remoción? seleccionado es el veneno o elaccidente.
En Bolivia, los gamonales y sus padrinos imperiales coinciden en queun golpe militar podría ser el medio adecuado. Solo que un golpe militar, comodice el amigo Mueller Rojas, no se puede dar en el ?vacío?. Lo que vemosen Bolivia es el intento de la derecha mundial, de llenar este vacío.Pero, el golpe militar es como el asalto bancario: solo tiene exitoso siconserva el momento de la sorpresa. Este momento lo han perdido los subversivosbolivianos. Es un deber ético divulgar su proyecto golpista de la manera másamplia posible, para abortarlo.
Hoy, más que nunca, la Revolución boliviana necesita nuestra solidaridadmundial.

